Movilidad y ciudad de 15 minutos
Los recintos ferroviarios, por su posición estratégica, pueden coser barrios y convertirse en nodos caminables y ciclables. Abrir pasajes, sumar aparcabicis seguros, integrar tranvías o autobuses y mezclar equipamientos culturales con comercios cotidianos favorece recorridos cortos. Cuando las antiguas dársenas son plazas, y los muros se convierten en frentes activos, disminuyen desplazamientos en coche y aumenta la vida a escala humana. Reutilizar estaciones, así, impulsa proximidad, seguridad, diversidad urbana y encuentros que fortalecen la cohesión social.